
Las empresas no toman fusiones y adquisiciones a la ligera. Se invierten varios meses o incluso años en la realización de una de estas operaciones, por lo que siempre sorprende cuando las organizaciones dejan de lado las comunicaciones estratégicas y las relaciones públicas, elementos clave para una transacción exitosa.
Y el contexto actual hace este descuido aún más costoso. El mercado de fusiones y adquisiciones en América Latina alcanzó los USD 78,1 mil millones durante los primeros nueve meses de 2025, un 24% más que en el mismo período del año anterior. A nivel global, la actividad de fusiones y adquisiciones se incrementó en un 75% en 2025, impulsada principalmente por la inteligencia artificial y el regreso de los grandes acuerdos. En este entorno de alta competencia y visibilidad, descuidar la comunicación tiene consecuencias más visibles y rápidas que nunca.
El departamento de TI puede pasar desapercibido en las conversaciones de fusiones y adquisiciones, pero es el departamento o la agencia de relaciones públicas la que regularmente no se incluye lo suficientemente a tiempo en el proceso.
Por qué importan las relaciones públicas
Durante una fusión o adquisición, muchas personas piensan solo en el gran anuncio que estará a cargo del equipo de comunicaciones mientras la tinta de las firmas aún está fresca en los contratos. Sin embargo, incluir al equipo de relaciones públicas antes en las conversaciones brinda beneficios concretos:
- Un proceso de comunicación sin interrupciones: desarrollar mensajes clave, crear una voz unificada y establecer objetivos para los próximos meses.
- Planificación estratégica sobre el posicionamiento de la empresa durante y después de la transacción.
- Oportunidades de liderazgo de opinión para garantizar una transición fluida.
- Identificación temprana de audiencias clave: ejecutivos, inversionistas, socios comerciales, empleados, medios y reguladores.
Numerosos estudios coinciden en que entre el 60% y el 70% de las fusiones fallan en alcanzar los objetivos esperados, y una de las causas principales es la deficiente gestión del cambio, las diferencias culturales y la falta de un proceso comunicacional claro, humano y coherente.
Sin mencionar que las noticias de fusión o adquisición se filtran rápidamente. Y a veces salen antes de lo esperado, o de manera errónea, generando narrativas que otros, medios, competidores, empleados, construyen en ausencia de información oficial.
Comunicación interna: el frente que no puede esperar
Tu equipo de relaciones públicas debe participar en más que el anuncio. Deben ser socios estratégicos desde el inicio. Cuando comienzan los rumores y no hay un plan de comunicación interna, se puede generar en ambas empresas una sensación de incertidumbre entre los empleados, que puede amenazar la productividad, generar una pérdida de talento e incluso afectar la continuidad operativa.
Una narrativa bien construida no es solo un “mensaje bonito”. Es un marco de interpretación que ayuda a todos los públicos, internos y externos, a entender el porqué del cambio, visualizar su rol dentro del proceso y confiar en el futuro.
El nuevo rol de las relaciones públicas en M&A
En la era de la hiperconectividad, gestionar la conversación es tan importante como gestionar los números. Anticipar reacciones del mercado, gestionar filtraciones estratégicas, tranquilizar a equipos nerviosos y convencer a reguladores escépticos son tareas que van mucho más allá de redactar notas de prensa.
La cultura es determinante en el éxito del M&A y la marca debe funcionar como “norte” durante la transición, ordenando la narrativa y alineando a los equipos alrededor de un propósito común. La recomendación es clara: comunicación consistente, propósito compartido y una historia simple que genere adhesión, no confusión.
Desde la planificación estratégica, los mensajes clave, las relaciones con los medios, la gestión de plataformas de redes sociales, la capacitación de voceros (media training), la gestión de la comunicación para crisis y la actualización del contenido digital, las relaciones públicas deben ser parte de la conversación cuanto antes.
Una estrategia adecuada debe identificar las audiencias clave e incluir un mensaje coherente y adaptado a cada una de ellas, diversos escenarios probables, oradores encargados y un procedimiento para gestionar las consultas posibles.
Cuando las empresas involucran a la firma de relaciones públicas al final del proceso, el equipo no tiene tiempo suficiente para posicionar adecuadamente a la compañía emergente como líder, y el mensaje incorrecto puede afectar negativamente los resultados y la integración de las organizaciones involucradas.
No cometas el error de estar demasiado enfocado en cerrar una fusión o adquisición sin incluir a tu agencia de relaciones públicas desde el inicio. Reúnete con tus asesores de comunicación antes de que la operación sea pública para crear mensajes clave, una voz unificada y una narrativa que anticipe las preguntas de todos tus públicos. En un mercado tan activo y competitivo como el actual, esa decisión puede marcar la diferencia entre una integración exitosa y una crisis de reputación que opaque los beneficios de la transacción.
Fuente: Arial Comunicaciones











