
Las corporaciones e inversionistas utilizan muchos términos, pero pocos generan tanta confusión como “stakeholders” (grupos de interés).
¿Qué son los stakeholders?
Un stakeholder es cualquier persona o grupo que tiene interés en el éxito de una empresa, que puede verse afectado por ella o que puede afectar sus operaciones. Incluye propietarios, accionistas, empleados, tenedores de deuda (acreedores), clientes, proveedores y vendedores que dependen del desempeño de la empresa para sus propios ingresos.
Las principales stakeholders de una empresa que cotiza en bolsa son los accionistas, pero no todos los stakeholders son accionistas: el término abarca a todos los interesados en el éxito del negocio, no solo a quienes buscan crecimiento de beneficios y valoración.
Fuera del ámbito empresarial también eres stakeholder: de tu familia, de la escuela a la que asiste tu hijo, de la comunidad donde votas y pagas impuestos, o de cualquier organización en la que te ofreces como voluntario, aunque no poseas acciones de ella.
Dos tipos de stakeholders
Internos, influencia directa en el negocio, afectados directamente por sus éxitos o fracasos:
- Propietarios
- Accionistas
- Empleados
Externos, afectados por el negocio desde fuera de su funcionamiento:
- Acreedores
- Clientes
- Proveedores
- Vendedores
Un ejemplo claro de la diferencia: en una reorganización voluntaria bajo el Capítulo 11 (Estados Unidos), los stakeholders internos (propietarios, empleados y accionistas) suelen permanecer en la empresa a la espera de una recuperación, incluso bajo nuevos dueños. Los stakeholders externos, en cambio, a veces deben esperar para cobrar sus pagos pendientes o recibir sus productos.
¿Cuál es la diferencia entre un accionista y un stakeholder?
Un stakeholder no tiene que ser accionista, pero todo accionista es stakeholder, ya que se beneficia del éxito de la empresa o se ve afectado por sus pérdidas. Los accionistas deciden si invierten más, compran más acciones o retiran su inversión vendiendo sus participaciones; su influencia se hace evidente durante la temporada de resultados.
Lo que convierte a los accionistas en stakeholders internos es, entre otras cosas, su derecho a votar por el directorio y opinar sobre decisiones estratégicas. Un accionista mayoritario puede proponer candidatos al directorio e influir en la estrategia de negocio. Por eso, stakeholders externos y accionistas suelen tener intereses en tensión: los accionistas pueden salir de una empresa vendiendo sus acciones en cualquier momento, mientras que los stakeholders externos dependen del éxito continuo de la compañía.
De la RSC al ESG: la evolución del marco de stakeholders
La relación de una empresa con sus stakeholders internos y externos dio origen al concepto de responsabilidad social corporativa (RSC), también llamada ciudadanía corporativa: la idea de que operar de forma socialmente responsable fortalece la marca, la reputación y la relación con todos los interesados, desde la comunidad local hasta el ámbito internacional.
Sin embargo, el marco ha evolucionado con fuerza. La teoría de los stakeholders, formalizada por R. Edward Freeman en la década de 1980, hoy sostiene que la sostenibilidad y el éxito de una empresa dependen de su capacidad para equilibrar los intereses de accionistas, empleados, clientes, proveedores, acreedores, reguladores y comunidades, en lugar de priorizar únicamente a los accionistas.
Varios cambios recientes marcan esta evolución:
De la filantropía a la estrategia medible
La RSC dejó de entenderse como acción social o relaciones públicas para convertirse en un eje estratégico transversal a toda la organización, con impacto medible y alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en lugar de basarse solo en la inversión económica.
Reportes ESG y obligatoriedad creciente
El reporte ambiental, social y de gobernanza (ESG) ha ganado protagonismo porque inversionistas y reguladores exigen mayor transparencia sobre el impacto social y ambiental de las empresas, más allá del desempeño financiero. En la Unión Europea, la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) obliga a miles de empresas a reportar con estándares detallados, y la Corporate Sustainability Due Diligence Directive (CSDDD), vigente desde julio de 2024, exige a las grandes empresas identificar y mitigar impactos adversos en derechos humanos y medio ambiente en toda su cadena de valor, aunque a fines de 2025 se elevaron los umbrales que reducen el número de empresas cubiertas.
La debida diligencia deja de ser voluntaria
La tendencia global es pasar de la responsabilidad social como gesto voluntario a la debida diligencia obligatoria en derechos humanos y condiciones laborales, especialmente en las cadenas de suministro.
Gobernanza corporativa con enfoque de stakeholders
El modelo de gobernanza basado en stakeholders exige que las grandes organizaciones rindan cuentas ante empleados, comunidades, proveedores y el medio ambiente, además de los accionistas. Según reportes recientes sobre gobernanza en la región Asia-Pacífico, una parte creciente de los directorios ya incluye la estrategia ambiental y de sostenibilidad como punto fijo de la agenda.
El uso ético de la tecnología entra a la agenda ESG
La adopción de inteligencia artificial y analítica de datos en las empresas viene acompañada de una exigencia de uso ético y responsable: protección de datos personales, mitigación de sesgos algorítmicos y prevención de impactos sociales no deseados.
¿Por qué preocuparse por los stakeholders en los negocios?
Para crecer, una empresa debe seguir innovando y atrayendo stakeholders, incluidos los clientes. Al iniciar un proyecto, un nuevo producto, patente o método operativo, el primer paso es identificar quiénes son los stakeholders, comprender su rol y definir metas y expectativas relacionadas con ellos.
Más allá de accionistas, CEO y directorio, los stakeholders principales de un proyecto son quienes participan en él hasta su conclusión: sus necesidades y decisiones son clave para llevarlo a buen puerto.
La estrategia de stakeholders es esencial para:
- Innovación
- Crecimiento del mercado y del negocio
- Valor para el accionista
- Responsabilidad social
- Fidelización de clientes y empleados
Riesgos de una estrategia de stakeholders mal ejecutada:
- Preocupación de los accionistas por innovar en mercados no probados
- Desacuerdos internos entre atender a los stakeholders y crecer con productos existentes
- Pérdida de clientes o de accionistas
- Ideas “nuevas” que ignoran su efecto en el conjunto de stakeholders, no solo en la ganancia o pérdida
Fuente: Arial Comunicaciones











