
Media Training. Cuando se trata de hablar con la prensa, no improvises tu estrategia. Incluso si conoces el tema a fondo o eres reconocido por tu elocuencia, la preparación es clave, especialmente para empresarios y ejecutivos de alto nivel.
Una sola entrevista puede influir en la confianza de los inversionistas, en la moral del equipo y en la percepción que clientes y público tienen de la organización. Por eso el media training importa: equipa a los líderes con las herramientas para generar confianza, proteger su reputación y navegar momentos de alta presión con seguridad.
Y los números lo respaldan: según el Axios Harris Poll 100 de 2025, el 60% de los consumidores afirma que la presencia pública de un CEO afecta directamente su opinión sobre una empresa. Además, investigaciones indican que los ejecutivos atribuyen el 44% del valor de mercado de su empresa a la reputación de su CEO.
Cuanto más experiencia en medios tiene alguien, practica más. Invitados habituales de programas en horario estelar repasan sus mensajes clave repetidamente en la sala de espera, y fuentes experimentadas de grandes medios consultan a su equipo de prensa antes de cada aparición. El media training es como ejercitar un músculo regularmente; sin importar cuánta experiencia tenga el ejecutivo, siempre es una buena idea.
Prepararte no significa perder naturalidad ante la prensa. De hecho, es todo lo contrario: demuestra que entiendes lo que los periodistas buscan para brindar valor a su audiencia, y que estás dispuesto a atenderlo.
¿Tienes unos minutos disponibles? Aquí tienes cinco pasos de media training en pocas palabras.
1. Prepara mensajes concisos con anticipación
Cuando se trata de entrevistas, más no es más. Los periodistas tienen poco espacio o tiempo de transmisión y valoran a las fuentes que pueden ser claras, concisas e impactantes con pocas palabras.
Muchos equipos de comunicación preparan “cheat sheets” de una página con el lenguaje aprobado, los datos clave y los temas restringidos, idealmente acompañados de investigación sobre el periodista que realizará la entrevista.
Entrega la versión concisa de tu mensaje primero (no debería tomar de 10 a 15 segundos) y sigue con los detalles si te piden más. El objetivo es ser citado, pero ser citado en lo que querías ser citado. Evita los monólogos: muchas fuentes agotan el tiempo de entrevista en la primera pregunta, lo cual frustra al periodista y reduce el valor para la audiencia.
2. Haz bien las entrevistas telefónicas y por videollamada
Asegúrate de estar disponible y en un lugar tranquilo cuando llegue el momento. Un espacio sin ruido garantiza mayor precisión en la transcripción.
Habla despacio y con claridad. Si te entrevistan por teléfono para radio, evita tener notas demasiado detalladas frente a ti; pueden hacer que tus respuestas suenen rígidas y con guión. En su lugar, anota tus mensajes clave en una tarjeta pequeña como recordatorio.
Hoy, gran parte de las entrevistas ocurre también a través de videollamadas y plataformas digitales. Antes de cualquier aparición, investiga a tu entrevistador: revisa sus redes sociales, su sitio web o sus entrevistas anteriores para entender su estilo y personalidad. Eso te dará una ventaja real.
3. Presta atención a la cámara y al entorno digital
Una cara seria parece un ceño fruncido ante la cámara, así que sonríe si el tono del tema lo permite. Sube levemente el tono de tu voz para sonar más seguro y evitar pausas incómodas. Habla despacio: te ayudará a relajarte y a proyectar confianza.
Usa tus manos al hablar, pero con moderación para no distraer. Evita sostenerlas frente a tu cuerpo, lo que puede hacerte lucir tímido, y mantén el contacto visual con la cámara o tu entrevistador.
Más allá de la televisión, considera que hoy las entrevistas también llegan a través de podcasts, videos cortos en redes sociales y transmisiones en vivo. Las audiencias actuales están cansadas de la “performance”: buscan contenido auténtico y anclado en la realidad. La autenticidad supera a la perfección pulida.
4. Conoce qué temas no debes tocar
Haz lo posible por alertar al periodista sobre los temas fuera de límites antes de la entrevista. Sin embargo, si te presionan en esa dirección, algunas frases que puedes preparar con anticipación son:
- “No puedo responder esa pregunta hasta tener más información. Pero lo que sí puedo decirte es esto…”
- “Entiendo la preocupación, pero creo que la verdadera raíz del problema es esta, y aquí está la razón…”
- “Esa no es mi área de especialización, aunque desde mi propia experiencia, esto es lo que puedo compartir…”
Y nunca declares algo “off the record”: un periodista puede publicar esa información. Es demasiado fácil que las líneas entre lo que es para publicar y lo que no se vuelvan borrosas durante una entrevista.
5. Prepárate para improvisar en momentos en vivo
Sin duda, surgirá una situación o una pregunta para la que no estás listo. Más allá de prepararte lo mejor posible, entrénate para abordar el error rápidamente y seguir adelante de inmediato.
Existe una idea equivocada persistente de que el media training consiste en mantenerse calmado frente a la cámara. La calma es un resultado, no el objetivo. El objetivo real es el control del mensaje: asegurarte de que las citas con las que el periodista se va son las que tú quisiste dar.
En el mundo actual, la autenticidad vale más que la perfección. Tanto en vlogs poco producidos como en entrevistas directas a cámara o en documentales en formato corto, lo que mantiene a las audiencias es la conexión con las personas, no el estilo de producción. Eso es lo que construye una conexión genuina y seguidores leales para tu marca. El media training te permite lograrlo.
Fuente: Arial Comunicaciones











