Media training: Cómo realizar tu primera entrevista en los medios

Has perfeccionado una historia sobre tu marca y la has presentado a los medios. A un periodista le interesa tu propuesta y quiere entrevistarte. Cuando la emoción se calme y aparezcan los nervios, conviene adoptar un enfoque estructurado: así podrás contar la historia de tu marca con confianza y construir una relación de largo plazo con el periodista.

Hoy una entrevista ya no es solo una conversación cara a cara o una llamada telefónica. Puede ser una videollamada, una grabación para un pódcast, un audio de WhatsApp o un intercambio de preguntas por escrito. Esta guía te ayuda a prepararte para cualquiera de estos formatos.

Antes de la entrevista

Confirma los detalles. Pregunta al periodista el formato (presencial, telefónico, videollamada o grabado), la duración aproximada, el medio y la plataforma donde se publicará (web, impreso, radio, TV, pódcast o redes) y si será en vivo o grabado. También conviene saber si participarán voceros de otras organizaciones.

Averigua el ángulo de la entrevista y practica tus respuestas a las preguntas probables. Pide el tema general, pero no esperes recibir las preguntas por adelantado: la mayoría de los periodistas no las comparte. Prepara también las preguntas incómodas (por ejemplo, competencia, precios, errores, polémicas del sector) y ensaya cómo responderlas.

Investiga a tu entrevistador y a su medio. Conoce su trayectoria, los temas que cubre, su estilo y la audiencia a la que escribe. Lee sus últimos artículos y revisa su perfil en LinkedIn y en X, donde suele compartir sus intereses y cómo promueve su trabajo. Usa esa información con naturalidad: mencionar una nota reciente suya con un comentario sincero ayuda a generar buena relación, pero evita el halago forzado.

Prepara de tres a cinco mensajes clave. Deben ser frases simples y concisas sobre qué hace tu negocio, qué lo diferencia de otros similares y qué te inspiró a crearlo. Respáldalos con datos, cifras y ejemplos concretos (clientes, resultados, casos reales, etc.), que son lo que los periodistas más aprecian. Practica tus respuestas en voz alta, grábate y escúchate.

Practica la técnica del puente. Si una pregunta se desvía de tus temas, responde brevemente y vuelve a tus mensajes con frases como: “Lo más importante en este punto es…” o “Eso se relaciona con algo clave…”. Así mantienes el rumbo sin evadir la pregunta.

Reúne material de apoyo. Ten a mano una ficha breve de tu empresa (datos clave, fechas, cifras verificadas), tu biografía corta, fotografías de buena calidad y enlaces útiles. Si te los piden, podrás enviarlos de inmediato.

Alinea tu equipo. Si trabajas con una agencia o con un equipo de comunicaciones, define quién será el vocero, qué temas son sensibles y quién aprueba la información que se compartirá.

Durante la entrevista

Sé puntual. Llega 5 o 10 minutos antes. Si la entrevista es por teléfono, ten listos tus apuntes, papel y bolígrafo al menos cinco minutos antes de la llamada. Esto es cortesía profesional y además te da tiempo para calmarte.

Cuida la parte técnica si es virtual. Prueba tu conexión, cámara y micrófono con anticipación. Elige un lugar silencioso, con buena luz y un fondo ordenado, y cierra notificaciones y pestañas innecesarias. Mira a la cámara, no a la pantalla, y usa audífonos si mejora el sonido.

Habla claro y en lenguaje sencillo. Evita la jerga y las siglas internas. Si usas un término técnico, explícalo en una frase. Las respuestas cortas y con ejemplos funcionan mejor que los discursos largos, y suelen ser las que se citan.

No tengas miedo de decir “no lo sé“. Así evitas mentir, exagerar o ser evasivo. Solo asegúrate de ofrecer al periodista una respuesta posterior y cumplirla.

Evalúa qué información es confidencial. Antes de compartir algo sensible, pregúntate si estarías cómodo viéndolo publicado. Nunca asumas que el periodista sabrá qué debe o no divulgar. Si quieres pactar condiciones (“off the record”, “de fondo”), hazlo antes de decir la información y asegúrate de que el periodista las acepte explícitamente. Lo más seguro es asumir que todo lo que dices puede publicarse, incluso al final de la conversación o cuando parece que ya se apagó la grabadora.

No pidas revisar la nota antes de que se publique. Por lo general, los periodistas no lo aceptan. Lo que sí puedes ofrecer es verificar datos, cifras y nombres si necesitan confirmación.

Acuerda los siguientes pasos antes de terminar. ¿Necesita aclarar algún punto? ¿El periodista requiere ejemplos, casos de estudio, imágenes o más información? Toma nota y cumple lo prometido dentro de los plazos.

Después de la entrevista

Envía una nota de agradecimiento en las siguientes 24 horas. Agradece el tiempo del periodista y resume por escrito lo que acordaron: qué información, ejemplos o imágenes le enviarás y en qué fecha. Si durante la conversación diste una cifra o un dato que luego notaste incorrecto o impreciso, aclara la información en ese mismo mensaje de forma breve y concreta, antes de que se publique la nota.

No asumas que tu historia será la más importante. Si no es urgente, puede que otra noticia relevante se publique antes. Sé paciente y, si no tienes novedades en un par de semanas, haz un seguimiento breve y cordial.
Si hay errores en la nota publicada, pide una corrección de forma respetuosa. Señala el dato exacto y ofrece la fuente que lo respalda. Evita reclamar por el tono o por lo que se quedó fuera: ya no es tu decisión.

Una vez publicada, ¡compártela! Úsala como contenido en tus redes sociales, envíala por correo a tus stakeholders como un artículo de interés, inclúyela en tu sitio web (sección “Prensa” o “En los medios”) y compártela con tu equipo. Etiqueta al medio y al periodista cuando corresponda.

Cuida la relación. Agradece públicamente la cobertura, mantente disponible como fuente para futuras notas y piensa en cómo puedes aportarle valor (datos del sector, contactos, tendencias) sin pedir nada a cambio. Las buenas relaciones con la prensa se construyen a largo plazo.

Evalúa los resultados. Registra el alcance de la nota, las visitas a tu web, las menciones y las consultas de nuevos clientes o aliados. Anota qué mensajes se publicaron y cuáles no, para mejorar la próxima vez.

Errores comunes que debes evitar

  • Responder con rodeos, culpar a terceros o desacreditar a la competencia.
  • Usar cifras sin poder respaldarlas.
  • Hablar de más cuando hay un silencio incómodo: es una técnica habitual del periodista, y no es obligatorio llenarlo.
  • Convertir la entrevista en un anuncio comercial. Los medios buscan información de valor para su audiencia, no publicidad.
  • Perder la calma ante una pregunta difícil. Respira, reformula con tus palabras y responde con hechos.

Conclusión

Tu primera experiencia en un medio es un paso emocionante para construir la reputación de tu marca, ya seas un negocio establecido o una startup. Puede resultar intimidante si no te preparas, pero con mensajes claros, honestidad y constancia, esta será la primera de muchas oportunidades exitosas con la prensa.

Fuente: Arial Comunicaciones

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