
A menudo, el trabajo de los profesionales de relaciones públicas no se comprende en toda su amplitud. Pero sin ellos, los medios se quedarían sin muchas fuentes expertas, y las empresas para las que trabajan no tendrían representación. Su trabajo es más crucial de lo que muchos creen, y hoy lo es aún más: los periodistas trabajan con redacciones más reducidas, jornadas más largas y una avalancha de propuestas que compite por su atención.
El panorama, además, se ha vuelto más exigente. Según el informe State of Journalism 2026 de Muck Rack, la inmensa mayoría de los periodistas reconoce que al menos parte de sus publicaciones nace de una propuesta de prensa, pero también son igual de rápidos para descartar de inmediato cualquier mensaje que no encaje con su cobertura. Cision, por su parte, reporta en su informe de 2026 que buena parte de los periodistas rechaza sin dudar una propuesta que no calce con su línea editorial. El mensaje es claro: la cantidad ya no gana; la relevancia sí.
A esto se suma un factor nuevo: la inteligencia artificial. La mayoría de los periodistas ya usa herramientas de IA como apoyo en su trabajo diario, pero, al mismo tiempo, una parte considerable del gremio rechaza recibir propuestas o notas redactadas con IA sin edición humana. Es decir, la tecnología ayuda a investigar y sintetizar, pero no reemplaza el criterio ni la voz humana que un buen profesional de relaciones públicas debe aportar.
Con ese contexto, aquí van seis tácticas de PR que siguen funcionando y que hoy importan más que nunca.
1. Haz tu investigación
Para contactar a un periodista con un mensaje significativo, investiga primero su trabajo. Revisa qué ha publicado recientemente, su estilo y sus intereses noticiosos, y afina el envío de tus mensajes solo hacia los temas que coinciden con lo que esa persona está tratando de informar.
Esto ya no es opcional: distintos estudios de la industria coinciden en que la falta de relevancia es la razón número uno por la que los periodistas descartan una propuesta, muchas veces sin siquiera terminar de leerla. Invertir tiempo en entender el “beat” (la línea de cobertura) de cada periodista no solo puede ganar publicity para un evento, película o producto, sino que puede crear una relación duradera de gran valor.
Haz que tus mensajes vayan al grano; los periodistas prefieren correos breves y concretos, no muros de texto, y no tengas miedo de hacer una llamada de seguimiento corta. Si el periodista no está interesado, agradécele por su tiempo y sigue adelante: puedes enviarle otras notas de prensa más adelante, siguiendo el mismo procedimiento.
2. Cumple tus promesas
Los profesionales de relaciones públicas saben cómo hacer propuestas masivas. El problema suele estar en el seguimiento. Los periodistas trabajan con plazos ajustados y redacciones cada vez más pequeñas, así que no hay margen para promesas incumplidas.
Si ofreces un producto para revisar, cuando se te solicita, envíalo de verdad. Si ofreces a un experto para una entrevista, asegúrate de que esté realmente disponible en la fecha acordada. Si no puedes cumplir lo que dijiste, mejor no lo ofrezcas: una promesa rota no solo arruina esa oportunidad puntual, sino que también cierra la puerta a futuras propuestas con ese mismo contacto.
3. Habla el idioma del medio
Una táctica que sigue funcionando muy bien, y que hoy se valora todavía más porque compite contra decenas de mensajes genéricos, es hablar el idioma del medio. Los programas de televisión, revistas, podcasts y sitios web tienen secciones, columnas y espacios con nombre propio. Si tu propuesta encaja en un espacio específico, menciónalo explícitamente en tu comunicación.
Si el espacio no tiene un nombre formal, descríbelo en términos que se usan en la redacción. Por ejemplo: “esta información podría encajar en la sección que sueles cubrir” o “esto podría funcionar como una de las entrevistas que suelen cerrar el programa”. Este pequeño gesto demuestra que entiendes cómo trabaja ese medio y ayuda al periodista a visualizar de inmediato dónde encaja tu historia dentro de su trabajo diario.
4. Sé original
En relaciones públicas, las mejores tácticas siempre se encuentran en la novedad. Sorprende al periodista, ofrécele algo nuevo, un dato propio o un ángulo que no haya visto antes. Los periodistas valoran especialmente las propuestas que incluyen datos originales, investigaciones o cifras exclusivas, porque les dan algo concreto y verificable sobre lo cual construir la historia.
Ninguna persona o marca es aburrida: siempre hay un ángulo que se puede explotar para hacer que una historia valga la pena compartir. La clave está en encontrarlo antes de escribir el mensaje, no en intentar forzarlo después.
5. Personaliza tu propuesta
Apuntar al periodista correcto y hacer que tu propuesta sea realmente personal sigue siendo, quizás, la táctica más determinante de todas. Los periodistas detectan un mensaje de “copiar y pegar” de inmediato, y las bandejas de entrada están saturadas de envíos masivos de profesionales de PR que buscan colocar a sus clientes en cualquier medio posible.
Vale la pena aclarar algo: personalizar no es solo cambiar el nombre en el saludo. Distintos estudios de la industria advierten que buena parte de los profesionales de relaciones públicas cree estar personalizando sus propuestas cuando en realidad solo ajusta el nombre y una línea de apertura, sin adaptar el fondo del mensaje. Una personalización real implica mostrar que leíste el trabajo reciente del periodista y que entiendes por qué tu historia le sirve específicamente a él o a ella. Es un error grave enviar propuestas a alguien que no tiene ninguna relación con el tema o el programa al que quieres llegar.
6. Excava más hondo
La verdad es que a los periodistas realmente no les preocupa tu negocio en sí mismo; les importa tu historia. Tu rol como profesional de relaciones públicas no es vender la empresa, sino encontrar el ángulo humano, el dato o el contexto que convierte a esa empresa en una historia que vale la pena contar.
En un entorno donde la mayoría de los periodistas dice enfrentar cada vez más presión de tiempo y recursos, la propuesta que llega ya “masticada”, con el ángulo claro, el dato de respaldo y la fuente lista para hablar, tiene muchas más probabilidades de convertirse en publicación que la que simplemente anuncia un producto o servicio.
Fuente: Arial Comunicaciones











