Diez mandamientos para trabajar en relaciones públicas

Un mandamiento se define como una regla divina. Si quieres ser un profesional de relaciones públicas respetado, efectivo y adaptado a la era digital, sigue estos 10 mandamientos:

1. No confiarás ciegamente en la IA: Revisarás todo el material

La automatización y la IA generativa son excelentes para redactar borradores, pero la revisión humana es insustituible. Deja que las propuestas, notas de prensa, informes y guiones tomen su tiempo óptimo. Pasa el texto por correctores, vuelve a leerlo o haz que un colega lo revise. Hoy en día, los periodistas no solo descartan notas de prensa con errores o textos que suenan “robóticos”, sino que a veces los exhiben en redes sociales como ejemplo de una mala praxis.

2. Mantendrás tus mensajes de relaciones públicas breves

El buzón de entrada de un periodista es un campo de batalla. Las propuestas noticiosas (pitches) de más de 150 o 200 palabras simplemente no se leen. Ve al grano en el primer párrafo: qué es, por qué importa ahora y quién está disponible para hablar. Si despiertas su interés, ya te pedirán más detalles.

3. Sorprenderás al periodista con datos y valor real

Cuando redactes una propuesta, pregúntate: ¿Incluye algo genuinamente nuevo, un ángulo culturalmente relevante o datos exclusivos? Evita el lenguaje corporativo vacío. Explica claramente cómo este hecho mejora la vida de las personas o transforma un sector comercial.

4. Definirás objetivos basados en el impacto, no solo en la vanidad

Atraer atención ya no es suficiente; necesitas medir el impacto real. Más allá de las impresiones masivas (métrica de vanidad), establece metas cualitativas: ¿Lograste cobertura en el medio clave para tu audiencia objetivo? ¿Hubo picos de tráfico web o interacciones de calidad? Herramientas modernas de monitorización como Meltwater, Muck Rack o Cision son esenciales para trazar este éxito.

5. No “spamearás” a un editor con un seguimiento obsesivo

El seguimiento (follow-up) agresivo te pondrá directo en la lista de bloqueados. Si un periodista no ha respondido en 48 o 72 horas, haz un único seguimiento, pero no preguntes “¿recibiste mi correo?” En su lugar, aporta valor: ofrece un dato nuevo, una imagen exclusiva o una declaración adicional que complemente la propuesta original.

6. Respetarás los canales de comunicación y la privacidad

Que consigas el número de WhatsApp o celular de un periodista no te da derecho a usarlo a la ligera. No llames ni escribas por canales personales a menos que la situación sea una crisis urgente o tengas una relación de mucha confianza previa. El correo electrónico sigue siendo el rey para el primer contacto, seguido de mensajes profesionales en redes como LinkedIn o X.

7. Investigarás el trabajo reciente del periodista (Hiperpersonalización)

El envío masivo de notas de prensa (spray and pray) está muerto hace años. Antes de hacer clic en enviar, lee los últimos artículos del periodista, revisa sus redes y asegúrate de que sigue cubriendo esa fuente. Muchos redactores cambian de sección o de medio frecuentemente. Personaliza el mensaje demostrando que conoces su trabajo.

8. No negociarás primicias de forma abierta en redes sociales

A los periodistas les encantan las exclusivas. No lances una idea interesante etiquetándola en un post público en X o LinkedIn para que toda su competencia lo vea. Utiliza los mensajes directos (DM) solo si su perfil indica que están abiertos a ello, o bien opta por el correo electrónico formal.

9. Escucharás y te adaptarás a lo que el periodista requiere

Las relaciones públicas se tratan de facilitar el trabajo del redactor, no el tuyo. Si un periodista te dice que solo quiere hablar con los usuarios finales para obtener testimonios y no con el CEO, deja de insistir con el CEO. Ofrécele exactamente lo que necesita para cerrar su historia.

10. Dirás “no” a tu cliente y agregarás “intentemos esto en su lugar”

Cuando un directivo te exija emitir una nota de prensa sobre un tema aburrido, puramente comercial o sin valor noticioso, no digas sí automáticamente. Tu rol es proteger la reputación de la marca ante los medios. Ofrece una alternativa: convierte el lanzamiento de ese producto monótono en un caso de éxito real con un cliente, crea un formato de vídeo corto para redes sociales corporativas, o utilízalo para una campaña de comunicación directa (newsletter).

Fuente: Arial Comunicaciones